DAMIÁN RÍOS
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Nació en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, en agosto de 1969.

Después de recibirse de Técnico Mecánico Electricista se dedicó a las letras. En 1991 se radicó en Buenos Aires.

Publicó los libros de poemas La pasión del novelista, De costado, El perro del poema, Como un zumbido, y también una novelita, Habrá que poner la luz.

Cofundó y dirigió el sello Interzona editora entre 2002 y 2006; en 2008, junto a Mariano Blatt creó la empresa Recursos editoriales, que además de proveer de servicios a sellos diversos, oficia como agencia de autores, hace antologías (Un grito de corazón, Vagón fumador) y diseña sellos y colecciones (Blatt & Ríos, Ediciones Dani, Título).

En 2010, Mansalva ordenó toda su producción narrativa bajo el título de Entrerrianos. Textos suyos han sido recogidos en varias antologías.

 
> Poemas

Tanto tiempo

Hay un modo en que el sol cae, ¿no?
pegando en el ripio y en el zinc,
reflejos, la mano que hace de visera,
conocidos, pero no.

La forma en que una imagen
se despereza en la memoria,
una cama grande, la luz
que entra, la mañana,
el fresco de la mañana
acovachado en la pieza
y las caricias y las palabras
amorosas de la mujer que me va a criar,
su consuelo,
y todo lo que pienso, porque 
no importa la edad ni lo impensable,
todo lo que pienso desaparece

no hay manera
de trabajar sobre lo que no está
sobre lo que estuvo
y fue tan imprescindible
aunque sea un movimiento
o una figura apenas entrevista
o el ritmo de una respiración
que se extraña

no es tolerable,
no hay cabeza que aguante,
¡Si éramos unos niños!

Incautos, seguimos manifestándonos
en el amor y en la piedad,
amorosamente.

 

Mi prima se hace Soldada

Ingresa al Ejército, en una víspera 
música incesante, para tener
un mejor futuro o algo
así, para darle una estabilidad
a la pequeña Abril,
su hija, que para ser realistas
no tiene padre y no hay nadie
no hay nada

a qué viene este poema
con sus ripios, sus ruidos
sus robos
una estirpe de chorros
milicos, maestros y laburantes
adónde vamos a ir parar
nosotros,
mi prima, la hija de mi prima
la madre de Abril se hace Soldada
ingresa a la Fuerza y la Patria
no le demanda nada
porque nunca

y Dios tampoco manda
o manda fruta, enfermedades,
tragedias, pobreza
y la hija de mi prima
con la que pasé mi niñez
mi prima en definitiva
se hace Soldada
se calza el uniforme
se cuadra
y empieza la carrera desde abajo
desde más abajo

se hizo amiga de otras soldadas
salen juntas al balneario
miran chongos

ojalá que se salven
mi prima
la hija de mi prima
y la pequeña Abril
yo daría mi vida por ellas

ojalá que nos salvemos todos

Dios, su Patria
y su Santísima Democracia
se lo demanden.

 

Veinticuatro

En Entre Ríos se amontona el mismo sol
que pesa en las calles de ripio, se diría
que ése es su color, el color de las piedras
y no el de la vegetación

a las siete de la tarde bajan
los mosquitos y mi padre
los espanta con un trapo
y ya no hablamos
más que de los mosquitos
hay olor a asado
el primo se compró un auto
la prima bajó sesenta kilos
y me acuerdo y no me acuerdo
del pueblo: hay skaters
chicos en la esquina
y se habla de birra, faso:
o perdí el oído o cambió el tono,
igual está todo bien,
echale menos sal a la carne
y agregale limón al vino
que es todo más suave.