HUGO GOLA
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Nació en Pilar, provincia de Santa Fe, en 1927.

Fue profesor de Literatura en el Instituto del Profesorado de la Universidad Nacional del Litoral y en el Instituto de Cinematografía de la misma universidad, a partir de 1962. En 1975 se exilió en Londres y al año siguiente se radicó en México. En 1986 regresó a la Argentina y se reintegró a la Universidad Nacional del Litoral como encargado de publicaciones. En 1989 regresó a México, donde vivió hasta principios de 2011. Actualmente reside en Santa Fe.

Publicó Veinticinco poemas (1961), Poemas (1964), El círculo de fuego (1967), Jugar con fuego (1987), Filtraciones (1996 y 2004, edición de poemas reunidos), Prosas (2007) y Retomas (2008). Traducido al francés, al alemán y al inglés, realizó a su vez traducciones de Cesare Pavese, Gastón Bachelard, Charles Juliet y Paul Valéry, entre otros. Entre 1980 y 1984 editó tres tomos sobre poesía y poética, con el título El poeta y su trabajo, publicados por la Universidad Autónoma de Puebla. Entre 1990 y 1999, publicó en la Universidad Iberoamericana la revista Poesía y Poética, publicación de poesía y reflexión poética con periodicidad trimestral y en 2000 fundó la revista El poeta y su trabajo.

 
> Poemas

AQUELLO que no se puede
aquello que no es posible
aquello que nadie puede
precisamente
aquello
que ya no puedo
ni tú puedes
ni él
aquello
precisamente
que no puede nadie
ni hoy
ni nunca
precisamente aquello
aquello es
precisamente
precisamente

 

UN TEMA
un solo tema
redoblar la excavación
penetrar el timbre
el ritmo
deshacerlo
y subir algo
todavía
escala del ascenso

como una taza
    dejada en una mesa
       ese pozo
           oscila
       y se revela
   la cumbre ofrece
     tempestad
     brío
        silencio huracanado
    igual que la caída
       o el desvío

hacia el costado
        fluye
   un desmayo
        o el suspenso
  se agota el escarceo

nunca se ciñe un tema
   un solo tema
      te da todos los vientos

 

SE OYE un murmullo
a la distancia
el viento pasa

vuela una hoja
      el sol se apaga
           el agua cae

cierro los ojos
      desde el silencio
           oigo una rama