JULIA SARACHU
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Nació en La Plata, en 1976.

Licenciada  en Letras de la Universidad de Buenos Aires, trabaja como profesora en una escuela pública de la ciudad de La Plata. También es investigadora de la cátedra de Literaturas Eslavas de la carrera de Letras (UBA) y cursa el segundo año de estudios de Doctorado en Letras (UBA). Forma parte desde 2003 del grupo que dirige la editorial Ediciones Gog y Magog, especializada en poesía y narrativa latinoamericana contemporánea, y traducciones.

Publicó  Transformaciones (2004), Cuatro ojos ven más que dos (2005), Las bellezas del lobo (2007), Muñequitas rusas (2009); y las traducciones de poesía eslovena El imán del poeta de Simon Gregorcic (2008), La tierra desolada de Alojz Gradnik (2009) y Mujer ajenjo de Svetlana Makarovic (2010), todos en Gog y Magog.

 
> Poemas

Autoconsistencia

Soy cauta,
no pronuncio una palabra
si antes no explota en mi garganta.
Porque pienso,
cada transformación
inmoviliza el universo.
Yo misma
soy una estrella congelada
que viaja del centro a las aristas
y sólo al profundizar en su centro
se libera.
No quiero
servidumbres encubiertas
ni palabras que debilitan
ni poderes que se deshacen como bosta seca.
Porque cuando Prometeo le dio el rayo a los hombres,
la víbora perdió su veneno
y aquellos su Pan.
Voy a ver
qué se mueve bajo el agua del río
y la tintura del álamo que sangra.

(de Transformaciones, Gog y Magog 2004)

 

Pampa

A través de la pampa
Continua
yo
soy el único accidente:
se pliegan los caminos
se dirigen los rumores
anuncian
la descarga eléctrica contra mí.
Desde aquí la mirada
multiplica su alcance
reproduce
a mi alrededor
un remolino microscópico
de transformaciones.

(de Transformaciones, Gog y Magog 2004)

 

Jazbec

Vive en cuevas.
Sale de noche, abre la boca inmensa
aprieta con el paladar y saca el jugo
de los racimos que cuelgan
cerca de la tierra.

Una vez en el viñedo vi un jazbec
lo corrí y después
me corrió él a mí.

Más grande que un gato, más chico que un perro.

La gente cría perros salchicha
para que entren en las cuevas
para que saquen
a los jazbeci con los dientes
y los dueños los matan a palazos.
Como son ricos para comer
los descuartizan
pero si con grasa de jazbec
se tocan el pelo
les queda blanco
porque es ácida
la grasa de jazbec, también se usa
para curar heridas.
Y los perros andan lastimados
y los dueños con el pelo blanco
después de matar
un jazbec.

No trepa los árboles
se desplaza por el suelo;
animal de cuevas
jazbec.

(de Las bellezas del lobo, Gog y Magog 2007)