NATALIA FORTUNY
« volver
Audioplayer

Nació en Buenos Aires en 1977.

Publicó los libros La construcción (Gog y Magog, 2010) y Hueso (Ediciones En Danza, 2007) y las plaquetas Peregrina (Color Pastel, 2007), La chispa (Terrible Poesía, 2006) y Las crías (Crudo Ediciones, 2005).

Hay poemas suyos en las antologías Poesía Manuscrita 2 (2009), Última poesía argentina (Ediciones En Danza, 2008) y Felicidades también (18 poetas) (2005).

 
> Poemas

el día que tiraron la casa abajo
de al lado
mirábamos desde la terraza
parados en banquitos no sabíamos
íbamos a saberlo pronto
que derribar
se parece a arar un campo
a remover y esperar la semilla
vimos paredes enteras
volver al polvo
con los ojos irritados
sobre las cáscaras de pintura
no ayudaba el invierno de la nieve
vimos todo de arriba
ese derrumbe
nos abrazaría más tarde.

(de La construcción, Gog y Magog, 2010)

 

espada del augurio

empezamos a subir las escaleras
son tres pisos, y el calor
las bolsas del supermercado y simón
hace un esfuerzo por levantar los pies
a la altura de sus rodillas
los escalones son tan altos y frescos en verano
dan ganas de acostarse ahí
almorzando lo que se traen las bolsas
así  dispuestos
trepando transpirados a mediodía
desde planta baja
sube ella también la vecina
nos acerca algo usado
algo querido
un regalo máquina del tiempo
oh niño para ti qué significa
ese liono de los thundercats con guante de garra
mueve brazos y piernas y en una de sus botas
dice telepix 1985.

(inédito)

 

la caída de la gitana

iba la gitana por díaz velez
con todos los feriantes
que habían levantado sus puestos del fin de semana
-este tocó calor y lluvia, otros
tocan de mucho frío-
entre los vendedores que arrastran sus bolsos
llenos de cosas que no vendieron
carros de bebé y bebés
mientras comentan acontecimientos y ganancias
disparados hacias las casas
llevaba la gitana su negocio: una silla-mesa plegable
y una pollera liviana de colores
al revés del rayo
primero escuché el sonido
de las rodillas en la vereda y después la vi volar
la silla fue más lejos con un chirrido
ella se levantó en santiamén
la vimos rebotar y componerse hermosa
ahí mismo
pensé en un poema de ted hughes sobre una maldición
en los dichos y los hechos del futuro.

(inédito)