Antolín Olgiatti

Salta, 1983

Músico, poeta y dibujante. Publicó los libros de poesía Las personas no me quieren lo suficiente (2008), Quiero destruir algo hermoso (2009), Nunca seré millonario (2012), Demasiado tarde para morir joven (2014) y Amigo de los mutantes (2017) y los cómics Vagabundos de la nieve (2016), Amigo de los mutantes (2017), ¿Dónde está Perón? (2017) y Planes para toda la vida (2018). Editó los discos de canciones Diarios íntimos del futuro (2009), Jóvenes y eternos (2010), El susurro de las estrellas (2013) y Paraíso cancelado (2018), entre otros. Integra la antología 30:30 poesía argentina del siglo XXI editada por la EMR para el 21 FIPR. Vive en Buenos Aires.

 

 

 

de Las personas no me quieren lo suficiente

 

Quiero morir por la mordida de un animal feroz…

 

Quiero morir por la mordida de un animal feroz
tal vez no un oso pardo ni un tigre de Siberia
si no uno insignificante, pero mortal.
incluso podría ser una especie vegetal muy tóxica
quizás una especie que ni siquiera haya sido descubierta
y a la que después le pongan mi nombre.

En algún lugar del mundo,
en las selvas, bosques,
desiertos, océanos, etc.
hay un animal desconocido para cada uno de nosotros
cuyas mordidas y ataques nos salvaran para siempre
de nuestros malos espíritus
como antídotos milagrosos pero devastadores
y a la vez nuestras mordidas fatales
también pueden tener en los otros
Grandes Poderes Curativos.

Hay que vivir buscando,
encontrar para ser encontrado,
viajar, expuesto, pieles rojas chillonas,
lleno de olores, de musculatura, de señuelos
como en “Leyendas de Pasión” Brad Pitt,
hay que vivir para ser mordido y hay que vivir para morder.

 

 

de Amigo de los Mutantes

 

Voy a pensar en un poema indestructible…

 

Voy a pensar en un poema indestructible
mientras camino por la Avenida de los italianos
con el viento helado del Río de la Plata.
Estoy perdido.
Nunca fui muy resistente.
Imagino cómo sería caminando por un lugar realmente hostil
como el desierto de Wadi Rum o la Antártida.
Sigo pensando en poemas,
no en cosas concretas que podrían mejorar mi vida.
En poemas que comienzan y acaban en el día.
Nacen y mueren el mismo día.
Intentaré que sean de un material más pesado
pero líquido, como el mercurio.
Intentaré que mis poemas sean de mercurio,
ese es mi metal favorito.
Quiero que lo sientan todos.
También me gustan el osmio y el irilio.
El plutonio está dentro de mis favoritos.
Quiero que mis poemas estén hechos
de aquellos elementos potentes e inestables
que todavía no se los puede controlar.
Caminé hasta el Darling Tenis Club.
Estoy perdido.
Tomé el primer colectivo,
fui a la costa, tomé un bote
y remé solitario como el alma de Bart Simpsons.
Estoy cansado porque el mundo se separó de mí.
Después de que termine de escribir este poema
volveré a no tener nada.
Eso nadie lo entiende.

 

 

Diamante Loco

 

Todas mis maestras estuvieron en mi contra
desde el principio se pusieron de acuerdo para mandarme a la clase de Aprendizaje Lento
en donde siempre fui el ultimo para todo
decían: «su iniciativa va en descenso».

Cuando salíamos al recreo, tomados de las manos,
cantando el abecedario por toda la escuela,
yo iba pensando: «me gustaría ser un Diamante Loco,
un chispazo, un destello, un resplandor
ganarme el cielo por un poema escrito con crayones.

Después trabajar toda mi vida cavando fosas en el cementerio
o alimentando a los tigres del zoológico,
vivir siempre en la casa de mi mamá,
perdido, fuera de juego,
con arañas en el pelo».

 

 

En clubes de ajedrez

 

Soñé que yo era la nieve
cayendo en la ciudad
y vos eras la barredora
levantándome de las cocheras de la gente.

Yo era una estrella supergigante roja sin densidad,
como el proyecto inestable
de un fantasma amistoso.
Yo era una flota de brillantes ovnis
meciéndose en el cielo nocturno.

Voy a esperar en la penumbra
una promesa de pureza.

En clubes de ajedrez, pacientemente
bajo las mesas, en silencio, una mañana fría
mientras los ajedrecistas piensan su jugada
y toman café y vuelven a pensar.

Voy a esperar en la penumbra
una promesa de pureza
que me devuelva a mi estado original
de Hijo del Sol.

 

 

Desvanecerse de la vida…

 

Desvanecerse de la vida como un dinosaurio
en estado de ebriedad.
Como morirse en sueños.
El sol está esperando ahí afuera
Y eso es demasiado poco para retenerme.
Vi mil amaneceres, vi mil comienzos frescos.
Vi calcomanías de Shakespeare
pegadas en las ventanas
Y pensé: Aguante William Blake.
Vi cereales en el fondo de una caja
Y pensé: mi problema es que estoy mal alimentado
Y dije no hay esperanza delante de una taza de café
Fui un perro este fin de semana
Y corrí y vi praderas y vi árboles
y vi mansiones y mordí a alguien
y me quedé dormido en la tarde bajo un árbol
sobre un colchón de hojas verdes
Después vi fotos tuyas en mi desktop.
y pensé: Sé que representas lo mejor
del futuro del pasado y de todos los tiempos
Y voy a decírtelo mañana pero no hay tiempo.
Cerré mi correo y fui caminando muy despacio
por la avenida principal que termina en un bosque.
Me detuve en el zoológico
Me subí al tren en miniatura y anduve a toda velocidad.
Me encandiló el reflejo del lago.
El sol estaba esperando ahí afuera
Y eso sigue siendo demasiado poco para retenerme.

 

 

Sé dónde voy a dormir mañana…

 

Sé dónde voy a dormir mañana
sé qué voy a comer mañana
se cuántas palabras voy a pensar mañana
jamás tomaré mis vitaminas
nunca usaré calcetines
voy a blanquearme el cabello
comeré cualquier cosa
40 dólares en pizza.
Estaré poseído por mi propio departamento.
y cuando pierda todo mi dinero
perderé también mi mente
porque nada de eso importa.
Voy a pasear en tren con los vagabundos.
vamos a ver juntos los edificios que se alejan
me emborracharé en clubes de ajedrez.
iré a la lavandería y leeré todas las revistas
tomaré de un sorbo mi café negro
de un sorbo rápido mi vida
porque sé que en algún universo paralelo
mamá está esperándome en el auto,
porque sé que en algún universo paralelo
habrá una manera de volver a casa.

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