Tal Nitzán

TAL NITZÁN

Jaffa (Israel), 1960.

Poeta, narradora, traductora y editora Israelí. Nació en Jaffa, Israel, de padres oriundos de Argentina. Residió en Buenos Aires, Bogotá y Nueva York, y actualmente vive en Tel Aviv. Coordina la revista literaria de la biblioteca nacional, El garage;. Nitzán ha publicado siete poemarios, dos novelas y cinco libros para niños. Ha compilado dos antologías de poesía hispanoamericana y una de poesía hebrea de denuncia (Con cincel de hierro, publicada también en los Estados Unidos y en Francia), y adaptó versiones de Don Quijote y de las obras de teatro de Shakespeare para lectores juveniles. Sus poemas han sido traducidos a más de veinte idiomas, y doce recopilaciones de su poesía se han publicado en alemán, francés, inglés, italiano, lituano, portugués y español. El poemario La misma nube dos veces fue publicado por Buenos Aires Poetry en 2020. Con más de ochenta obras traducidas, la mayoría del español, Tal Nitzán es la mayor traductora de literatura hispana al hebreo. Entre los autores de lengua española que ha traducido constan Cervantes, Machado, García Lorca, Vallejo, Neruda, Borges, Paz, Hierro, Pizarnik, Cortázar, García Márquez, Vargas Llosa, Onetti, Fuentes y Bolaño. Como poeta, ha sido reconocida con los premios Mujeres Escritoras (1998), Nuevos Poetas (2001), Primera Obra (2002), obra presentada anónimamente (2007), premio Poesía de la asociación de editoriales (2008), del Primer Ministro (2010), de la Universidad Hebrea (2013) y de la Universidad Bar-Ilán. Como traductora, ha merecido los premios de la Creatividad en Traducción (1995 y 2005), la Medalla de Honor de la Presidencia de Chile (por sus versiones de Neruda, 2004), y el premio Tchernijovsky para excelencia en traducción (2012).

Poemas

Aquí reside la ternura.
Aun si al corazó ón , en su mutismo,
se lo tragó la ciudad como a una piedra,
debes saber: éste es el punto de la ternura.

Dame tu mano en el mundo.

Vi a una madre hablándole rencorosa a su hijo,
asolándolo con palabras;
vi plegarse un edificio hasta el polvo,
con lentitud, un piso dentro de otro.

Cuánto debemos apiadarnos,
cuánto apaciguar.

Cuando se cierra la noche
sobre una nuca no besada
ya no hay remedio:
todo ahogo
en cada garganta,
tiene sólo una cura,
Mira, simplemente, éste es el punto.

Traducción: Gerardo Lewin.

Te levantaste con mejillas ardientes
y la carita contraída por la pena de despertar.
Tristeza de tres años:
presentimiento de las tristezas que aún te aguardan.
Qué podría consolarte.
Sigo escribiendo con una mano,
acariciándote con la otra.
Tú no piensas en mí —
quizás en un caramelo o un león,
quizás en un tren.
Yo tampoco pienso en ti —
en la fría bruma de enero
que flotaría entre la pantalla y yo
si no te acurrucaras aquí.
Ahora empiezas a impacientarte.
Yo también:
Me estorbas escribir el poema sobre ti.

Traducción: Florinda F. Goldberg

De los confines de la ciudad sale un camino
y al cabo del camino hay un bosque
y a la orilla del bosque hay una cerca
y detrás de la cerca hay una cabaña

Si viviera la niña en la cabaña
que está detrás de la cerca
a la orilla del bosque
al cabo del camino
que sale de los confines de la ciudad
¿estaría aún más sola?

Traducción: Tal Nitzán