Talleres y clínica

Talleres y clínica

En el taller trabajaremos con la idea de que el poema y el dibujo son modos de pensar. Esto quiere decir que no los abordamos como objetos estéticos acabados ni herramientas o recursos expresivos o medios de representación, sino como formas del pensamiento que a la vez, indagan en el mundo y lo construyen. Dibujar y escribir son modos de conocer y también la posibilidad de tener una experiencia, en el sentido de abrir una temporalidad diferente adentro del tiempo organizado y cotidiano. Nos interesa el dibujar como práctica porque es la posibilidad de explorar en esa relación compleja entre el cuerpo, la palabra y la imagen.

Se dictará los días 5 y 6 de noviembre, a las 9 h en Plataforma Lavardén. Las inscripciones cierran el 22 de octubre. Para inscribirse deberá enviar Nombre, apellido, DNI y un poema al correo electrónico: festivalenlasorillas2021@gmail.com

Cupos limitados por aforo sanitario

Sobre Sara Bosoer

 

Docente de la carrera de Letras y de la Escuela Primaria de la UNLP, escribe poesía y dibuja. Investigó la obra de Nicolás Olivari y la vanguardia de la década de 1920, en el marco de su tesis doctoral. Actualmente investiga sobre teoría y crítica de poesía argentina contemporánea. En poesía, publicó Puemas (FA, 2018) y Hay una distancia (Erizo, 2019) donde integra poesía y fotografía. En Sobre el concepto de historia (notas) reúne poemas y dibujos, y será editado por Vera Cartonera (UNL) en el 2022. Cuaderno de disparates también con poemas y dibujos, se encuentra en proceso de edición artesanal. Los libros de poemas Afiliación obligatoria y Sarmiento nunca probó un kiwi se pueden leer en línea. Poemas suyos fueron publicados en revistas y antologías. Colaboró con dibujos para tapas de diversas publicaciones y videos. Participó en eventos de lectura de poesía en las ciudades de La Plata, Rosario, Buenos Aires y La Habana (Cuba). En 2020 inició junto a la poeta y música Laureana Buki Cardelino, la editorial de poesía Todas las fiestas de mañana.

 

 

 

 

Fragmentos de exformateo (poema largo en 3 partes, inédito)

el sol mancha la piel. El desodorante mancha la piel. La mancha de vino

no sale. El chocolate es difícil de quitar. Si usa el vestido blanco se mancha 

seguro. El helado

se chorrea. La remolacha mancha

la piel igual que el puré de zanahorias. No me vendas una remera blanca no 

te la voy a comprar

los sulfatos provocan la caída el ph se altera y 

todofalla no

hay manera de evitarlo salvo eliminando el champú el jabón líquido

también altera el sebo porque es hidrofóbico y la hidrofilia parece

no es buena tampoco hubieran sido amigos  

sedosa y radiante suave tersa y radiante

brillosa no grasa brillosa y radiante

tersa muy tersa suave lisa radiante

de haber tenido más información lo habría subsanado rápido

opinaron los conocidos en seis sesiones 

obtiene unos resultados espectaculares

afirmó la esteticista el sistema platinium

erradica hasta al más rebelde

la desesperación por poseer la esponja

konji el milagro coreano que barre

con todas las impurezas 

barre con todas

células muertas comedones poros dilatados el punto

negro más incrustado debe quedar lisa y brillosa

cuelga la cabeza pico abajo por las patas sostiene 

la gallina la sumerge en el tanque con agua

bien caliente para desplumarla debe

pelarla entera pero no la mete viva no 

te preocupes es un método indoloro 

solo un poco hinchado

rápida recuperación nivel 5 se aplica

al mediodía y sigue 

[…]

III-

debes ser intempestiva. ser 

como la marea como el huracán. sé

vos. aprendida la máxima cuál es 

el problema. repetida la fórmula

porqué la ventana. localiza el punto 

del amarre los dedos tiran no saben

si desatan para que caiga y se desparrame

o si ajustan más ese nudo o habrá otro

debajo otro más. algo aprendimos

si escapa el gas de un encendedor 

de bolsillo que no enciende 

el gas sale frío

un espectro de vibraciones en moléculas 

acústicas perturbadas afuera los puntos 

de equilibrio comprime dilata 

negada la escucha se viene 

el consejo. ovaciones

ovaciones ovaciones. más

fuerte más alto. ardiendo

En el taller trabajaremos a partir de un archivo común de imágenes y palabras con el cual realizaremos poemas-collages que promoverán una reflexión sobre la relación entre palabra e imagen.

Se dictará los días 5 y 6 de noviembre, a las 11 hs. en Plataforma Lavardén. Las inscripciones cierran el 22 de octubre. Para inscribirse deberá enviar Nombre, apellido, DNI y un poema al correo electrónico: festivalenlasorillas2021@gmail.com

Cupos limitados por aforo sanitario

Sobre Ana Porrúa

Ana Porrúa es docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata e investigadora de CONICET. Publicó hormigas y samuráis (Melusina: 2001), recientemente traducido al portugués, formigas & samurais (Mórula: 2021); el chenque (dársena3: 2005); Caligrafía tonal (Entropía: 2011), La playa (sacate el saquito: 2016) y Bello como la flor de cactus (Barba de abejas: 2019 y Bulk editores: 2020). Dirige la revista El jardín de los poetas y el sitio BazarAmericano. Es una de las coordinadoras de Caja de resonancia. Archivo y observatorio de poesía y performance

El taller se propondrá como una puesta en práctica y, al mismo tiempo, una reflexión sobre la poesía oral y la performance.

Se dictará en Plataforma Lavardén, el viernes 05/11 a las 14 hs y el sábado 06/11 a las 11 hs. Las inscripciones cierran el 22 de octubre. Para inscribirse deberá enviar Nombre, apellido, DNI y un poema al correo electrónico: festivalenlasorillas2021@gmail.com

Cupos limitados por aforo sanitario

Sobre Tálata Rodríguez

Tálata Rodríguez es poeta oral, migrante, performer, tallerista. Sus performances y piezas dramáticas incluyen el libro y colección de videoclips “Primera Línea de Fuego”, la conferencia “Padre Postal” con la que se presentó en Argentina, Chile, España y Alemania; la obra de teatro LimboScroll escrita, dirigida y actuada junto a Liza Casullo, y el disco de vinilo “Carretera” junto a la banda chilena González y los Asistentes. Actualmente su trabajo está focalizado en el desarrollo de propuestas literarias para la inclusión social.

Hoy Judith pasea sola
Tengo una solución para mi parte del problema:
alguien dulce, inteligente, elegante, sensible,
recién entonces, te olvidarás de mí.
¿Te acordás de esas noches de vodka?
¿Te acordás de cómo le latía el corazón
al caballo que montamos
y que nos perdió entre la maleza
de un bosquecito añoso 
para llevarnos luego
hasta la estancia
donde una pareja de viejos
le alisaba las crines
con un peine de marfil?
¿Te acordás? Porque yo sí:
noches que no terminan,
lo difícil no es escribir
sino seguir escribiendo.
¿De quién es esa idea?
Vamos por partes, descuartizados.
Destrozados por trenes que parten rumbo al extranjero,
por trenes que arriban desde tierras sin nombre
con sacos de dinero provenientes del mercado negro de diamantes,
con bolsas de arena y verduras de sabor amargo.
Una araña,
un tapir,
un cuis…
cualquiera sabe de lo que estoy hablando.
Cuánta ciudad, soledad sola.
El desayuno de una mujer desnuda,
el pavo real que se comerá al banquero,
el sombrero de un gato que pasó
frente a la puerta de tu camarote de oro.
La taza de arroz,
superficies que se quiebran al rozarse.
Cuanta soledad, ciudad sola.
No pasan las horas en el desierto.
Las horas que no pasan,
pesan.
Las a y las e
descubiertas en una edad de hierro,
aprendiendo a fingir sus propias armas.
Amar.
Armar.
Amar.
Armar.
En mares de frutilla flota un barco.
En mares de crema se ahoga un grumete.
A la deriva, daremos con una isla
y en la primer primavera
brotará de nuestros pechos
una sepultura florida
para que los amantes del futuro
escojan ramilletes gratuitos,
robados de nuestras tumbas
y sean cada vez más egoístas.
Ahí, terminará todo:
el trazo fino de un cuadro sobrevaluado,
el amor es una cosa
que inventamos las mujeres.

Fino
El novio de mi mamá
que era un tipo bien
le decía,
señalándome
en la mesa:
ella tiene que saber
que algún día
la van a violar
diciéndole
que la aman.

Narcóticos Anónimos
La hermana de tu ex novio Gastón
te contó esta semana que él murió.
Te la encontraste en el centro,
salías del dentista.
Fue de sobredosis, te dijo,
no la vimos venir,
aunque andaba
muy triste últimamente.
Cuando eran novios
él era adorable,
Te llamaba la incondicional,
y te decía: secuestro: no te amotinés más.
La ves ahora,
a la hermana de tu ex,
y no te acordás de su nombre.
En esa época era apenas una niña
y ahora es maestra de primaria.
Las dos están en una marcha,
rodeadas de altísimas
banderas blancas.
Llueven papeles
con inscripciones que destacan
la arbitrariedad de las palabras.
¡Era tan bueno tu hermano,
nunca lo voy a olvidar!.
Aunque, en realidad,
por años intentaste
no recordar esas noches
en las que te llamaba
desde abajo de la cama
y te pedía que lo ayudes
a conciliar el sueño.
Vos le traducías
las canciones de los Rolling
que le gustaban,
y le leías poemas
tratando de que tu voz
le acariciara los rulos,
y los vértices del cuerpo,
y así él fuera cediendo
hasta que sólo se escuchara
su respiración susurrada.
Entonces, cortabas,
y volvías a tus cuadernos escolares
decorados con las fotos
de los artistas de moda
que él te regalaba.
¡Te enseñó tantas cosas!,
y no fue por sus problemas
que se separaron.
De un día para otro
dejaste de quererlo
y pensaste que te daba lo mismo
un mundo con o sin Gastón
pero el tiempo pasa rápido,
para contradecirnos.
¡QUÉ CHICO TAN BUENO ERA!
Le gritás
a la hermana de tu ex
mientras se aleja
y se pierde
con su guardapolvo
en la protesta.

La clínica se propone como un espacio de ejercicio y reflexión sobre la propia escritura, a partir de una modalidad práctica.

Se dictará los días 5 y 6 de noviembre, a las 9 hs. en Plataforma Lavardén. Las inscripciones cierran el 22 de octubre. Para inscribirse deberá enviar Nombre, apellido, DNI y un poema al correo electrónico: festivalenlasorillas2021@gmail.com

Cupos limitados por aforo sanitario

Sobre Marcelo Díaz

 

Marcelo Díaz nació en Bahía Blanca en 1965. Estudió Letras en la Universidad Nacional del Sur. Integró el grupo de arte público Poetas Mateístas. Colaboró con la revista objeto Vox, el Diario de Poesía, la revista de artes y letras Otra Parte y BazarAmericano. Es editor de NAU, sitio de poesía.

Es uno de los coordinadores del Festival de Poesía Latinoamericana de Bahía Blanca.
Publicó Berreta (Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1998), Diesel 6002 (Vox, Bahía Blanca, 2002) Laspada (El Calamar, Bahía Blanca, 2004), Es lo que hay (poesía reunida) (17 grises, Bahía Blanca, 2010), Blaia (Ediciones Liliputienses, Cáceres, 2013) y 17 grises, (Bahía Blanca, 2015), La estructura del desequilibrio (Ediciones Liliputienses, Cáceres, 2017), Grandes Éxitos (en castellano), antología poética (Vox, Bahía Blanca, 2018).

 

 

 

 

INVENTARIO DEL MALÓN 

7 lanzas, 2 hachas, 1 tambor,
14 indios, 1 caballo blanco.

De los catorce, sólo dos
lucen amenazantes, uno sonríe,
uno, detrás, es sorprendido en pleno
ejercicio de invisibilidad, uno tiene
un cuchillo entre los dientes,
uno permanece indiferente al mundo
y a todo lo demás, uno otea a la distancia,
como un prócer.

Un par pasa los cuarenta,
uno es realmente pequeño,
cuatro, en el ángulo izquierdo,
son adolescentes,
el resto oscila entre los veinte y los treinta.
El caballo, además de blanco, es potrillo.

Todos tienen el torso desnudo y cubierto
de pintura con motivos ornamentales.
Abundan las plumas, los flecos,
las cabelleras largas y greñudas.
En el centro, un cartel:

LOS ÚLTIMOS DE ESTA RAZA

Cuatro están casados, uno
preferiría no estarlo, cinco
son parientes entre sí, dos
se aman en secreto, uno querría
dejar todo y viajar, y tal vez lo haga,
pero más adelante, dos tocan
la guitarra con destreza,
seis profesan la religión católica,
tres son ateos, cuatro, socialistas,
cinco militan con fervor
en las filas del anarcosindicalismo.

Diez, al menos, tomaron la primera comunión.
Seis pasaron una noche detenidos en un calabozo,
cuatro de ellos por un malentendido.

De los 14 integrantes del malón inmóvil, cinco
son italianos, seis, españoles, y los restantes
son sirio libaneses (aunque les dicen
turcos).

El caballo es blanco como el caballo de Lawrence de Arabia.

El tambor es un regalo que un familiar
trajo del norte, un adorno
más que un instrumento, por eso
suena así.

El que sonríe, con quince años, es mi abuelo.

El marco es de un cartón grueso y oscuro,
un marrón noble cubierto de ramificaciones con hojas
y pequeños florilegios en relieve. En el reverso,
escrito en lápiz, se lee:

año 1926, 1º premio
Comparsa 15 Argentinos.